jueves, 27 de mayo de 2010

Él llegaba como una tormenta. Sin aviso, capas con una suave brisa que marca la calma, pero llega y cambia todo tu alrededor. Lejak, era un nombre eslovaco y definía su personalidad. Rubio de ojos claros, alto, robusto. Hablaba con acento Ruso (capas sea por su nacionalidad pero, a decir verdad, no conozco mucho de su país). Su potencial tanto político como económico no era el mayor pero, por ahí me este equivocando ya que la mayoría en los de su posición prefieren mantenerse en secreto, la facilidad de persuasión y de argumentación
(de mentir)
lograba tener a todo aquel a sus pies.

Nunca quise, tampoco lo intenté evitar a decir verdad, caer en su red. Fue tan ligero, sus movimientos delicados. Cada detalle tan pensado que, por más de que llegado el momento no rehuí su presencia en mis pensamientos, sin notarlo me atrajo con tal facilidad que no solo todo parecía planeado si no marcado desde que su mirada cruzó la mía (o la mía la suya).
Si mi cabeza hubiera dejado, no por siempre pero en ese tiempo en el que no tenía que sonrojarme o que las palabras se me empiecen a tropezar, de pensar en cada una de esas situaciones donde su sonrisa se marcaba con gracia y, cuando todo el mundo lo miraba, Lejak me miraba a mi.

Por momentos se distraía y reía con inocencia tras los anteojos oscuros, repetía frases de autores que nunca podía reconocer ni recordar. "La tormenta espera a que broten las flores; la vida es todo sobre despedidas"; solo lo había escuchado nombrarla una ves. Era simple, por ahí no era fácil de comprender pero la rutina diaria que, con Lejak no es rutina hasta que se acostumbra a lo que no se acostumbra uno día a día y que las cosas no giren si no que fluyan, es tan simple como el dos más dos.

Entender que una vida llena de todo pero sin que se comprenda y tener que virar en busca de lo que se te da gratuito pero no es lo justo. Emprender algo por tu propia cuenta sería confuso y sigue dando vueltas porque la vida solo lo cambiará cuando su nombre cambie.

Lo más precioso que me ha dado, junto con un anillo.

(Lejak es tormenta en eslovaco)

domingo, 23 de mayo de 2010

Siempre escucho que hay que tener cuidado. No hablo de la inseguridad formada por las condiciones sociales o por el pensamiento psicológico, si no de aquella que Dios puede llegar a mandar.

Nunca se puede saber que puede llegar a pasar. No importa cuanto uno intente verlo, siempre esta esa duda, en algunos más visible que en otros, sobre si aquello que nos depara puede suceder o no.

Entre estos mandamientos que llegan, se encuentra el más natural del mundo. Se puede decir que la naturaleza mata por esencia. Se puede criticar, hasta odiar. Detenerla es aceptable pero no es predictable como quisieramos.

Un terremoto, un viento fuerte. En mayor y menor medida, los desastres pueden venir sin que lo notemos.

Siempre esta el que disfruta de la naturaleza, como puede ser la observación de un hermoso ramo con flores recién florecidas o un hermoso lago que brilla en su esplendor. Lamentablemente, también se encuentra el caso donde hay algo que se puede apreciar por una parte mientras de otro lado es inevitable el odio.

Mientras que algunos la observan con felicidad, la imagen que les trae es algo espectacular y maravilloso, a otros les trae tristeza.

Los recuerdos de una noche lúgubre, un color frío, un sentimiento de agobio. A esto se suma lo natural ya de uno mismo, que es la facilidad con la que el propio cuerpo reacciona a los factores externos que crea resultados no deseadas como puede ser la enfermedad.

El frío, la impotencia, el dolor. Recuerdos de algo que sucede a diario y lo natural que nunca ayudará a la superación.

(Yo quería escribir sobre otra cosa. Mierda que me puedo ir por las ramas...)

jueves, 20 de mayo de 2010

Me acabo de dar cuenta (si, recién) que las cosas son demasiado intra-personales. Ahora, que me doy cuenta lo mucho que cambié, que lo necesitaba, que me duele, que amé, que soy feliz, que maduré, que idolatré, que escribí, que viví.
Y quiero quitar todo, cerrarlo en un candado de oro y fundir la llave.
Mierda a los miedos.

martes, 18 de mayo de 2010

Detenete por un segundo y mirá a tu alrededor. Cuando lograste eso que tanto querías, ¿crees en que todos seguirán a tu lado? Si ni vos mismo los querías, no se puede confiar.
Hay momentos en los que las personas creen moverse pero giran en círculos y eso los mantiene en confianza. Tambien pasa, y no que lo critique, que los que estaban girando con uno se empiezan a mover de diferentes maneras -esto no es un motor.
Si alguna ves contaste los días de tu calendarío y un crognograma planeaste, ¿cómo se siente el cambio?
Pará y observá.

domingo, 16 de mayo de 2010

¡ Pedaleá como si la hubieras robado !
Cuando la situación es confusa y rápida, lo único que queda es seguirle los pasos a máxima velocidad. Sí señores, hoy damos el premio al mejor recibidor que con gratitud les va a sonreír. Para su posición es necesario el saber perseguir de espaldas y reflejar los pasos. ¡ Medición de espacios que no siempre son planos !
Señoras y señores, ¡ hoy alagamos a un hombre con agallas que no buscó mucho pero encontró fácil !
¡ Sonría que no le cuesta nada !
¡ Pedalee señor, la meta la pone usted !

viernes, 14 de mayo de 2010

Mientras no entienda, iría a seguir preguntando. Puede que no haya decidido cual quiero que sea su respuesta por lo que no puedo mostras una expresión al respecto. Sera que dentro de todo, pesé a que respondas mis preguntas, lo que no quiero es que llores.
Porque mi destino esta atado al tuyo, no puedo permitirme que estés triste
.

Es tan simple como empezó todo que ya ni lo puedo recordar. Aunque la sonrisa me llamaba la atención, más que nada, recuerdo aquello que te envolvía de tan manera que mi estómago se retorcía y vivía lo que había sentido pero con más vigor y fortaleza.

Desde ese momento, que repito no recordar con claridad, el sentimiento dado por ajenos fue entumeciendose lentamente hasta necesitar de tu presencia para revivirlo. Mi mundo cambió y empezó a volverse dependiente sin que pudiera evitarlo, a ciegas, yendo de mi mano.

Mientras intento describir, a duras penas ya que no es esto de mi agrado, deseo agregarle mi propio estilo pero las ideas se van formando en mi cabeza y no me queda más que escribir antes de que se vuelvan en mi contra.

Mientras tus ojos bajos y tu firme espalda hablan de sueños me dispongo a liberarte de aquello que te pesa, el brillo vuelve a tu mirada y esa presión en el aire se desintegró. Ahora corrías, te alejabas. Ya no era el momento para elegir y ese cordón que parecía unirnos se rompió, junto con todo lo demás.

(puedo jurar que me estoy inspirando por otras personas, esto no es MIO)

martes, 11 de mayo de 2010

. [ Cuando sentís que estas volando. Parece que flotas, simplemente sostenido por el aire. Liviano, como un avión de papel ] .
. [ No estoy definiendo felicidad, tampoco me importa hacerlo. No quiero decir que todo esta perfecto ni el futuro es como lo soñamos. A veces, y no digo que siempre ya que hemos visto que las cosas son difieren de persona en persona, uno planea algo para que salga totalmente distinto. Pero, por más de que los hechos no sean los soñadas ni insuperables, las cosas están en su base, como deberían estar y como siempre estuvieron. Cuando el status quo sigue existiendo y absolutamente todo sigue su movimiento, al cual no me refiero a uno rutinario ya que puede ser de cambio, pero normal y natural. Adquiriendo, como siempre, las cosas como deben ser ] .
. [ Allí es cuando uno siente que flota, que el aire no es una molestia si no un soporte. Respirar es fresco, yo digo que es menta, y una sonrisa se escapa, casi sin notarlo, de tus propios labios ] .
. [ Tanto tiempo en el cielo que me pregunto, , ¿donde aterrizaré? ] .

domingo, 9 de mayo de 2010

Exageración. Concepto, hecho o cosa que traspasa los límites de lo justo, verdadero o razonable. Decir, representar o hacer algo traspasando los límites de lo verdadero, natural, ordinario, justo o conveniente.

El arma de un escritor no es la palabra, no es la letra. Es la capacidad de convencer al receptor. Con los actos simples, naturales, verdaderos, ordinarios, poder trasladarlos a un plano de sufrimiento, felicidad, agonía, bienestar exagerado.

[ . es por eso que cuando escucho las letras y pasión en ellas mi mundo desaparece y los peces nadan a mi alrededor . ]

viernes, 7 de mayo de 2010

Ayer, hoy, mañana. Pasan los días y puedo asegurar que tendré que seguir contando, minuto a minuto, mi cronograma. Hacer lo que tenía planeado, lo improvisto ya no es sorpresivo y, a veces, es planeado.
Información que se nos brinda sin parar y, sin obligación pero con persistencia, uno tiene que recordar e incorporar a sus pensamientos de rutina diaria.
Rutina que se repite día a día, modificandose levemente con la edad y la capacidad de superación. Una que es necesaria para poder despejarse, inevitablemente, de algo que aburre, desgana y quita vida.
Y entre todo lo que queda en el futuro de tus manos, a corta edad ya hay que tomar decisiones que parecen pero no son lo seguro. Y ahora, donde sé que el futuro me depara
me preparo una taza de café negro, suspiro y me relajo.

lunes, 3 de mayo de 2010

Si no tuviera dificultades. Si la vida fuera fácil, creo que las cosas habrían sido diferentes. Siempre sostengo que la felicidad se consigue fácil pero, y no estoy diciendo algo porque supongo que no es obvio o que ya lo saben los demás mas para aclarar ideas, es evidente que se puede romper.
Cuando decidí que no quería saber, a pesar de que dentro de todo no evitaba el remordimiento ya que después de todo, ya sabía; el hecho ocurrido no cambiaría por mi resolución y el dolor de saber pero no saber seguirá estando.
Se podría decir que dentro de todas sus sonrisas, y quizas este fantaseando, alguna no fue falsa. Mantener firme su mano contra la mía pudo no haber sido una dificultad, mirarme a los ojos no era siempre porque era buen mentidor.
Pero hoy puedo decir que de todo esto que nombro; tal ves porque maduré, tal ves porque me lo han dicho tanto que no me quedó más que asumir la verdad; sirvió para saber que existís, que mi hiciste feliz y que si perdí el tiempo, no me arrepiento jamás.

(Inspirarme con vidas ajenas es triste)

sábado, 1 de mayo de 2010

Probar, intentar, amar, caer, llorar, limpiar, seguir.

miércoles, 28 de abril de 2010

Desde sus zapatos brillantes, más de lo que uno puede lograr, sus apretados pantalones negros que lo hacen ver más alto y flaco de lo que es, su remera de cuello tortuga que muestra sus torneados brazos, hasta su llamativo cabello amarillo; no puedo dejar de observarlo.
No se puede decir que comenzó en un tiempo preciso en un lugar determinado. Momento a momento, situación y memoria, empecé a visualizar y contextualizar su postura y forma. Su sonrisa llamaba la atención, su mirada la quitaba. Firmeza y determinación enviaba y no evitaba el terror empezar.
Es así como, por cada tiempo en el cual, por coincidencia o tal ves no, nos encontrábamos juntos aprovechaba para observarlo. Como pestaña con exasperación. Reía con grandeza, caminaba con gracia. Sus grandes manos sorprendían y la agilidad con la que las movía me hacían sentir temblores y dolores indignantes. Puede ser que me este haciendo la cabeza mas él me hacía sentir.
Fue aquel día en el que tarde habíamos llegado. Él ya estaba sentado, apoyando su firme rostro sobre su mano y su codo sobre la mesa. Me senté en la silla de enfrente y lo observé sin descuido. Él me ignoró, como siempre lo hacía, y cerró los ojos. Me enojé, sus ojos llamaban mi atención en los últimos escaneos, pero decidí dejarlo y mirar su forma descansando.
Como si su cabeza pesara más, su brazo se tambaleaba levemente sobre la mesa, su respiración se volvió lenta y pausada, liberando grandes cantidades de aire, a mi suponer. Su pierna tambaleaba lentamente aunque su velocidad no era moda.
-Veo que te gusta observar.
Las palabras fueron pocas, sencillas, concisas. Cinco, las podía contar. Siempre contaba sus palabras y pensaba en cada uno de sus significados, ocultos o no. Pero volviendo al plano de ese momento, en ese lugar, en esa mañana que llegamos temprano, donde yo observaba sus movimientos (o su todo); no le encontré el más mínimo sentido.
-Perdón? Me habla a mi?
Noté que subió su vista hasta mirarme, fijo, a los ojos. Sentí calor en mis mejillas y

(me tengo que ir a dormir, mañana sigo)

martes, 27 de abril de 2010

Ella es dulce, ama de casa, soñadora, indecisa, amorosa, sincera, honesta, buena, amable, despistada, inteligente, sociable.
Él es rudo, descortés, inteligente, testarudo, arrogante, ordinario, grosero, malhablado, terco, misterioso, único.
Él es un jugador.
Ella es una persona que mira siempre para el futuro.
Ambos son parte del equipo de fútbol americano como mariscal de campo y secretaria.
Ambos se odian entre sí pero se entienden más que ningún otro.
A ambos les gusta el silencio.
Ambos están en Estados Unidos con su equipo.
Y tengo que escribir una historia de amor entre ellos.
Y no tengo la más pálida idea que hacerrrrrr!

Si tienen ganas de ayudar, no me quejo!

lunes, 26 de abril de 2010

Debo decir que entre todas las cosas que se pueden disfrutar de la vida, soy consciente de las que me hacen feliz. La felicidad, lo tierno, el amor ajeno. Saber que los demás disfrutan, ríen, aman. Es así como mi mundo sigue girando.
Dibujar. Es estúpido, la afición que no puedo dejar. Me sacan el lápiz, me sacan la lapicera, me sacan las hojas y el bosquejo lo hago en el aire. Es una pasión y siento que no me la van a quitar, aunque los tiempos no den.
Porque si tengo que hacer una lista, el colegio no va a intentar sacarme aquello que amo, cuando hablamos de cosas sanas. Si se supone que nos educan para crear nuestro futuro, ¿por qué nos quitan lo que nos va a formar?
Necesito mi tiempo para respirar, crear mi futuro desde mi mano.

martes, 20 de abril de 2010

La ironía de la situación había estado ahí todo el tiempo. Cuando Lucas metió la mano en el bolsillo trasero del jean negro que traía y no sintió ningún chicle. Posiblemente haya sido que no pudo parar de comerlos durante el día, tirándolos al instante por la pérdida de sabor. Había salido a buscar un par de fruta para el postre, donde compró el primer paquete. Se encontró con precios desorbitantes así que fue a otra verdulería. Allí fue donde tiró el chicle que había masticado por las quince cuadras. Las manzanas estaban frescas, así que se agarró un buen kilo. Saludó a la mujer de tez oscura y tiró el segundo chicle, ya había perdido el sabor. Mientras caminaba por las tranquilas calles de día de las Vegas, pensaba que tendría que comprar otro paquete ya que el que había comprado estaba defectuoso. Tiró el quinto chicle y empezó a buscar plata entre los bolsillos. Paró por una biblioteca después de pasar por el segundo kiosco y revisó el un sector alejado a la izquierda pasando por un pasillo de CDs. Agarró un libro de Revilla y le pareció sexy e intimidante. También le pareció un gasto de tinta y dinero, aunque pensó que a ella le gustaría. Después agarró uno de Rossi, cuadrado y simple. Opinó lo mismo de Kahn y cuando estaba por agarrar el libro de Saldi, se preguntó que hacía en la sección de arte. Tiró el chicle y siguió camino. Vía al hotel vio enfrente a una morocha de pelo corto. Sus botas altas dieron un giro y esa sonrisa que parece tener pegada al rostro se hizo mostrar. Lucas formó un globo y miró de reojo. Caminaron en un silencio incómodo hasta la puerta principal donde cada uno partió para su lado. Estaba por llegar al lobby cuando se le ocurrió que, por ahí, tanto las manzanas como la idea de la biblioteca, deberían haber servido para algo más que gastar una buena ración de chicles. Su habitación era 245, tocó sin sutileza y escuchó un leve grito. Con encono se abrió la puerta y él levantó la bolsa y ella lo miró sorprendida. Suspiró mas lo dejó pasar. Sin palabras, entró a la cocina y buscó un buen vino. Con una señal del cuchillo, le pidió que cortara las manzanas. Mientras ella se acercaba con desgana, él le agarró las muñecas y se le acercó lentamente. Podía sentir su respiración y juraría que su corazón esquivó un latido. No que lo vaya a decir. Vio como se sonrojaba y eso le soltó una sonrisa. Cuando besó sus labios, lo hizo lento y suave, separó rápidamente y la miró a sus ojos, sonriendo. Esperaba una cachetada, no una respuesta. Ella era la que se acercaba ahora y él pudo jurar que volvió a sentir dulce.
(matenme cuando quieran)

sábado, 17 de abril de 2010

Paren el mundo que me quiero bajar!

viernes, 9 de abril de 2010

Dos, cuatro, seis, ocho, diez. Diez eran los peldaños que tendría que subir para llegar al techo. Allí lo encontraría a él, que siempre se encuentra en el lugar más alto. De espalda al sol, frente al viento, los ojos cerrados, piernas cruzadas, brazos hacia atrás. Si te sentaras a tres pasos alejada de él, no sabría de tu presencia pero sabría que estas ahí. Abriría los ojos, hablaría sin razón.

- Inclusive cincuenta años después, ¿seguirás haciendo las cosas como ahora?

Si no te darías cuenta, lo imitarías en su posición. Escucharías una guitarra. Suave, melódica, letal.

- Sigo hablando de aquellos, sabes. Momentos que ocurrieron hace cinco, diez años atrás.

Si estuvieras escuchando, pensarías que empezó a cantar pausando al ritmo de la guitarra. Solamente si estuvieras escuchando, notarías el cambio de notas.

- Solamente quiero reír. Esta bien si me fuerzan a reír.

Repetiría. Cerraría los ojos. La guitarra tomaría más fuerza.

- Inclusive los demonios se reirán si hablas del año siguiente.

Reiría con gracia. Sonreiría y no podrías evitar quedarte anonadada con su forma. Volvería a abrir los ojos.

- La noche se abre paso sobre la Tierra.

Giraría apenas su cabeza, seguiría viendo al horizonte. Si estuvieras escuchando, solo si estuvieras escuchando, notarías el cambio de notas. El ardor de la guitarra se calmaría.

- Y ahora me estoy apurando en el camino a casa.

Lo verías mirarte fijo, no podrías quitar tu mirada de sus ojos. Oscuros. La guitarra desaparecería, solo si estuvieras escuchando.

- ¿Estará la torta de manzana con la cual me encariñé tanto todavía esperando ahí con el mismo sabor que siempre tuvo?

Lo mirarías sorprendida. La guitarra volvería a tocar. Más fuerte. Él te sonreiría y, solo si estuvieras escuchando, te volvería a cantar con vos más suave.

- Quisiera saber cuanto duraría esta eternidad que me arrastra fuera de mi hogar.

Las lágrimas empezarían a caer. La vista se volvería nublosa pero, solo si estuvieras escuchando, los puños se cerrarían y apretarían. Sentirías tus uñas clavarse en tus palmas, tus piernas empezarían a temblar.

- El olor a torta recién hecha en un lugar donde el día desaparece.

Te le acercarías, la guitarra pararía, lo intentarías abrazar.

- Solo si hubieras escuchado.

lunes, 5 de abril de 2010

You must be a perfect solider or you'll go insane! That's what war gets.
My enemies are the people after my life. That's all I know now.
Remember we have hostages.
I don't care. Survive, survive.
Live.
Fight.
Die.
Not.
Live.


War won't stop if people keep fighting on their own.
I'm a soldier who's willing to die. That's the most correct attitude a person can take to fight.
Searching for a reason to be. I will go on like a soldier. I'll run. I'll fight. I'll never betray my beliefs.
Sorrow is all I feel now. Will you come to me tomorrow? Stop looking back. You'll be safe here.
No matter what they say. I'm a criminal, so what now? These broken fragments...
For tomorrow. Breathe.
I'm a soldier but I've got soul.
I hope you are as happy as you are pretending. When did your eyes begin to look fake?
I know all about danger. I'm used to walking on a tight rope.
A soldier's decision.
Go ahead, make my day.
I know I can't be forgiven.
For the sake of my sanity. The walls we build around us makes us feel safe.
I'm sure the view from heaven beats the hell out of mine here.

(más WIPs)

sábado, 3 de abril de 2010

To choose war over love.
So young already decide to escape the world. What school do you go? I'm a soldier.
Be my escape. I'm not a hero, just human.
Every sinner has a future. Keep a good man down.
Runing with your strength alone. I do believe in you. Yes, i do.
I belive in the heart that hopes for peace. Someone to save.
They say you are the young man responsible for changing the time. Are you afraid of dying? Then you shouldn't be fighting!
If everything has gone mad, then I'll fight for myself. Can't afford to lose.
When you put everything into battle, you think you can change times yourself.
Something trigger you to calm down.
Warriors who surpassed ideas. For history, warrior who lose what they were protecting or were betrayed are losers. Winners of war will eventually decline in history to be losers. I want to be a loser.
Retrain a strong will to continue fighting. An honored tradition disappears in the cry of the weak .
High emotions led to extreme choices. The act of receiving death is a true soldier demeanor. To confirm your beliefs, shoot me.
In a world were answers can not be found, your hearts are suffering. Those that think tenderly realize how powerless they are.
To choose love over war.

(WIP. Tengo que hacer un texto sobre la guerra -a favor de los soldados, en contra de la guerra- con este estilo. Quiero hacer como dos páginas pero en ingles se complica jaja. Les doy un hint de como se debe leer: se supone que son dos personas discutiendo, un soldado y su novia/esposa/amate/whatever)

miércoles, 31 de marzo de 2010

  • Nací en un hospital privado del cual no recuerdo el nombre, en una familia de clase media, en la gran ciudad de Buenos Aires. Solo vi pasar de hambre en hambre a mi país. Nunca me hablaron de los truinfos sociales.
  • Tardo 20 minutos en bañarme, menos de 5 en maquillarme, 30 en peinarme. Nunca miro televisión, cuando lo hago me quedo dormida.
  • Me gusta la leche, la de vaca. El café me tranquiliza, un buen cigarrillo tambien.
  • Puedo pasar horas leyendo manga y comiendo mani. Me gusta leer en ingles, cada ves desprecio más mi idioma.
  • Mi mamá siempre se olvida el perfume en mi cuarto y se confunde mi ropa con la de mi hermana y, a veces, con las medias de mi papá.
  • Sé hacer la cama (cosa que no todos saben hacer)
  • Amo a mis amigos.
  • Prefiero pasarme una buena tarde tirada en el pasto mirando el cielo antes de ir a Sky.
  • Cada ves tengo menos ganas de irme a Bariloche en 5to.
  • Desde mi cuarto puedo ver lo que estan viendo los vecinos de enfrente en el televisor.
  • No tengo miedo a que me roben.
  • Puedo estar más de 6 horas haciendo un dibujo para que venga mi viejo y me apague la computadora.
  • Un día mi madre encontró como nada a mi cuarto y me tiró toda mi ropa y dibujos al piso. Dijo que ordenara y se fue.
  • Nunca le dije nada.

sábado, 27 de marzo de 2010

Desearía
NO
Quiero
NO
Ncesito
NO

(independencia)

miércoles, 24 de marzo de 2010

Todavía quedan recuerdos
de algo que no debería existir
y algo que queremos evitar
NUNCA MÁS
van a desaparecer en la memoria
Esa es la enseñanza
que no se debería dejar de brindar

viernes, 19 de marzo de 2010

Historias reales, historias ficticiaS
Cuando era más chica, más inocente.
Hace poco descubrí una verdad.
Escribí una carta.
Lastimó.
Me hacía feliz.

¿Por qué cambió tanto la gente? ¿Sera para la superación personal, para llegar a ser ese algo que siempre quisimos ser?. Igualmente, ¿por qué se abandona la gente? No logro alcanzar tanto engaño, tanta hipocresía.
Tan egoísta.

domingo, 14 de marzo de 2010

Cuando ya no hay más necesidad, todo se torna aburrido. Lo peor es que no quiero que vuelva, ya que ahora es más fácil. Será que al mundo le gustan las aventuras, que contradictorio. Para el que siempre busca lo cómodo, siento que se ha despedazado algo que antes dolía.

jueves, 4 de marzo de 2010

Caminar por las calles de recoleta no es nada agradable. Uno se puede encontrar con edificios altos, casas destruidas o abandonadas, calles a medio arreglar y personas que caminan como si el mundo dependiera de sus pasos. Cinco, ocho, tres cuadras después -dependiendo de donde estés- podes llegar a la famosa avenida de la Fe, colmada de gente. Evitando el vendedor de cordones, corriendo para alcanzar el semáforo, saltando los escalones rotos y las baldosas mojadas; podemos llegar a la no tan ocupada calle Riobamba, nombrada así por la historia de una ciudad de Ecuador. Igualmente, usted no va a recordar aquello y va a seguir caminando.
Pasando por dos avenidas vacias de personas pero repletas de autos y pasando por el costado de Crónica -lugar que no vamos a notar, por la falta del color rojo- llegaremos hasta la calle Perón. Antiguamente Cangallo, se le decidió cambiar el nombre causando la confusión de quienes no viven continuamente dependiendo de ella.
Son tres, quizá cuatro, las cuadras que tendrás que caminar hasta llegar al establecimiento, no muy grande pero con presencia, al que suelen llamar colegio. Se pueden ver algunos alumnos, festejando o no, sentados sobre las escaleras de entrada o en los edificios vecinos.

Es aquí donde nos encontramos con dos situaciones contradictorias. La felicidad, el alivio, la dicha, la satisfacción. La alumna salta con las manos a los costados de su pollera y una sonrisa en el rostro. Felizmente cuenta como fueron los hechos.
Entró aterrada. Dijo todo a la perfección pero, ¡cuidado! ¡Un error! ¡Desdicha! ¡Calamidad! Pero ¡si estaba bien! Bueno, te la dejo pasar. ¡Gracias, profe! ¡Es una grosa! Ahora solo hay halagos hacia quien solo hacia su trabajo, cuando durante el año el murmullo sobre el odio era inapelable. Más halagos pero hacia diferente persona en diferente lugar. Un abrazo, ¡pasamos!
Felicitaciones, se ha ganado tres días de vacaciones. Pudieron haber sido tres meses, lo sabemos, pero el profesor era deficiente y decidió que debías seguir estudiando bajo el calor y la posibilidad de estar con tus amigos. Toda la culpa del profesor, ¡pero que falta de educación!

Sin embargo, hay otra imagen en el radio. Un joven, sentado en el borde de un pequeño escalón grita y sacude las manos con vigor. Mira a los ojos solo cuando es necesario, si no, su vista se pasea entre las calles, los autos y el edificio de enfrente que ahora se mira con odio. Aborrecimiento hacia ese profesor que, si bien era notable la falta de lectura, te desaprobó porque tu forma era despreciable. Todos sabemos la verdad, te tenía el ojo desde que te vio entrar a mediados de Marzo. Culpa del nefasto profesor que no dictó el tema que decidió examinar, culpa del establecimiento por contratar a profesionales.

La ociosidad no es mencionada. Tampoco es ignorada, si no es envuelta en su antónimo para evitar las miradas de desprecio y decepción.

Todavía no entiendo porque los culpables no se hacen cargo.


Dudo que lo hagan pero bien sé que lo pensan, hoy día no quiero que me detengan. Quiero llegar más lejos, no me importa lo intolerable que se vuelva.

lunes, 1 de marzo de 2010

Me equivoqué. Porque soy humana, porque estoy aprendiendo, porque camino, porque respiro. Porque siento, porque pienso. Porque actúo. A veces mal, y a veces me equivoco. No soy la única, nadie es diferente a mi (en este aspecto). Pero ya terminó, ya descubrí como evitar equivocarme (aunque a veces va a ser imposible). Ya no voy a tener más lamentos, no voy a decir más exusas, no hay más palabras de culpa. Ahora solo hay que dejar que la vida siga pasando, la tormenta ya terminó.
Darle aire al tiempo.
Como si la vida fuera escrita con una pluma de ingeniería, es imposible saber el típico todo vuelve. No creo en fantasías aunque noches de desvelos me han dado. Estúpido el miedo, incontables los que viven del ajeno. Si el dolor se transofrma en su antónimo, no es lo mismo y no sería volver. Ya la experiencia no es la misma, ya la mirada no es la misma, las lágrimas no son las mismas, la sonrisa no será la misma (esta ves puede ser de verdad). Inútil intentar inventar algo para culpar, como decir que el casador es el culpable
de que el lobo quisiera a la niña.
Yo man,
listen up
'couse here is a story.

It's 'bout this woman
and this man.
She is cute, man, that kind of inocent cute.
He... is scaary, man!
(But that has nothing to do with this)

'Couse he loves her. I mean, real love man. And she... well,
she loves him back!

So, where's the problem here?
Nah, it's not fear of unrequited love, man.
He knows she loves him,
she knows he loves her.

But he wants to win.
Man, he reeealy wants and needs to win.
For his friends, for his lover even!

So she (maybe 'cause she loves him, ya know) wants him to win.
I mean, does whatever the hell for him.

'Cause, ya know man, sometimes love ain't enough.

And that's saaaad man!
.Capas que haya que volver a contar hora a hora, minuto a minutos. Capas que cada segundo ya sea de importancia, capas que cuando el sol brilla el tiempo no para de zambullirse entre las sonrisas.

.Historia difícil de contar será, viviremos para escribirla. Un suspiro nos engañó y la metáfora se malinterpretó. La cenicienta no se enamoró de su príncipe y vivió un happy ever after cuando logró escapar con su palabra y su sinceridad.

.Nos encontraremos con los mismos pecados, eso que solían darnos vergüenza, transformarse en la verdadera forma de placer espiritual y verdadera armonía con otro. No tan complicado como lo hacen parecer, escribir sobre la verdad de la naturaleza humana nunca se volvió tan cercano ni verdadero como en los tiempos de la libertad (o el intento de ella).

.Sin embargo, los murmullos no se pueden evitar y la moral se dejó de lado para seguir con las ideas seniles de los tiempos de ficción. Caras ocultas con máscaras de dolor que envuelven el verde vejestorio.

.La historia se escribirá igual, porque la reseña de la pasión no sera un fallo, si no un acto de evidencia de lo que verdaderamente somos. Y nadie, siquiera su majestad, puede detenerlo.

Amén.
5
Detenerlo, apresurarlo, aplazalor, adelantarlo, retrasarlo.

4
No lo podemos controlar, ojalá fuera así. Las malas decisiones que nos llevan a cometer errores.

3
Solo si pudieramos manipularlo.

2
Las cosas serían distintas.

1
Pero él sigue corriendo.

0
Y ya no hay nada más que hacer.
Se lo llamaba necesidad.
O quizás no, por ahí simplemente era lujuria. Ni que quisiera saberlo, era más fácil evitar pensar en la razón, aunque a veces eso te quita el pensar en la razón por la cual lo pensabamos en primer momento.

Era difícil mantener alejados los pensamientos que muchos llamarían inmorales, yo culparía a las hormonas. Todo proveniente de un simple roce de sus manos, una mirada de costado. Una sonrisa.

Eso definitivamente era extraño.

No siempre sucede con una persona fría que simplemente piensa en ganar y en su futuro. Su meta y su amor se encontraban en algo completamente alejado de una persona, evitando que sean recíprocas las necesidades.

Olía a menta. También a pólvora. Amaba ese olor.

Esbelto y caminando con elegancia, esas manos que lograban definirlo como un demonio, si no incluimos la mirada o el suave cabello.

Y porque era hermoso.

Y nadie podía quitarle eso.

Tambien era temido. Humillaba y psicopateaba, sabía como hacer que el pánico crezca y la confución domine. Sin embargo, nunca fue odiado. Era una buena persona.

No se lo puede denominar como cruel a aquella persona que lucha por lo que quieren sus compañeros. Que los sueños se asemejen no es su culpa.

Bueno, en realidad sí. Él hace los sueños. Y él los cumple.

Y al fin del cabo, hasta los ángeles caen. Y si es en sus manos, mejor.

Fuck morals, this is heaven.
¿Es describible? A veces uno piensa en el juego de palabras interno al intentar describir lo que le pasa a su propia cabeza, para evitar la locura. Es algo que no puede definir con la palabra amor ni con lujuria. Quizas dolor serviría, pero es inútil sacar de eso placer. No, tampoco era masoquismo. Un sentimiento pero no llegaba a ser un pensamiento.

Eso que te hace sonreír y llorar, suspirar y jadear.
Odiar, anhelar, reflexionar, bufar, amar.


Tenía de agarrarlo y cuestionarlo. Hacerle desde las preguntas más estúpidas como "¿te gusta el chocolate?" hasta la que más me interesaba "¿te gusto?", "¿me amas?". Tenía ganas de ahorcarlo y de abrazarlo; tenía ganas de todo y de nada.

No sabía que tan natural sería, capaz que ya era demencia, pero la necesidad de espiarlo y saber todo sobre su maldito ser se encontraba en cada poro, en cada vena, en cada músculo de mi persona.

Seré insignificante como una mosca, seré Goliat, seré Dios mismo o quizás ya no sea nadie, pero no podía evitar ya lo que él me afectaba. Y quizá él me haga revivir.

O un espectro crear.
Los pensamientos ajenos generealmente nos producen el sentimiento hipócrita de culpa. Por eso pedimos disculpas, porque nos dolería si eso nos sucediera a nosotros.

El desepcionar a un padre, el reprobar una materia, el amor perdido; todo genera dolor por el prójimo al pensar que pasara si eso se nos ocurriera a nosotros.

Y porque el mundo es egoista, al mundo le gusta soñar. Estúpidos, inútiles, incoherentes, sinceros, sueños. A veces los sueños se forman parte de nuestra realidad, eso que solemos llamar mentiras

Mentiras que soñamos y añoramos, realidades que no sabemos ya como disfrazar. Y es así cuando me pregunto, ¿qué pasa si nos adentramos demasiado en nuestros sueños?

Bienvenida esquizofrenia.

Como si toda la vida pudiera escribirla en pocas palabras, desde hace tiempo vengo pensando en lo poco que he llegado lograr con cambios repentinos he idiotas. Sera que hace mucho que no hago lo que más me gusta hacer, lo que me hace expresar lo que realmente siento y vivir lo que siempre quise. Siempre deseé la gloria, y la estupidez de lo que siempre tendré para odiar me esta atormentando de una manera que quisiera odiar.

Aunque parezca idiota, lo más hermoso que se le puede dar a una mujer, que se le entrega más belleza de la que se puede desear, me esta volviendo un mosntruo que quisiera alejar para poder volver a ser aquello inquieto que le interesa la vida y desmuestra lo que quiere ser.

Nunca me importó la opinión ajena cuando viene a mi actitud (sinceramente preferiría no cambiar) pero odié que me crean un ser inferior, y así tan nerd como suena, no poder demostrar lo contrario.

En este momento me encuentro con el lápiz en la mano y demasiadas palabras que ya no puedo escribir y que me dan furia en el centro de mi garganta. Siento el dolor de no poder expresarme como quisiera, a pesar de las largas guías o de las horas de práctica. El sol se esta bajando, las horas pasasn y la hoja sigue en blanco, como lo estubo durante todo este tiempo.

Extraño mis habilidades sin límites, y quisiera volver a esa envoltura de imaginación y serenidad que fui, para que la madurez no llegue por el punto de la belleza y el amor. Devuelvanme todo lo que me quitaron y no me cambien por algo que no deseo, porque yo no decidí esto.

Creamos en un mundo perfecto y hazlo revivir.

No voy a intentar entender, por más que mi estúpida cabeza no deje de pensar. Si lo intentas dominar, no llegarás a ser más que un manipulador.

Dejar todo a la libertad puede transformarse a la falta de moral y educación, intenta cuidarlo y se revelarán; controlar todo es imposible si queres que los demás sean así de felices.

Descubrir lo fácil que es vivir simplemente con todo lo que uno puede querer, tendría que recorrer largos caminos pero sé que no va a doler cuando los tengo a mi lado.

Ya lo deprimente fue dejado de lado y, pese a la estupidez que se encuentra día a día, segundo a segundo, puedo confiar en que no me voy a dejar llevar por una multitud envuelta en disfraces.

Amo mi libertad, y saber que tengo la posibilidad de llegar hasta el otro extremo del cielo
o quedarme a tu lado y ser igual de feliz
Logré encontrar el gusto de un buen sueño, llorar de penas y ver quien llora de verdad y quien solo busca ser el centro de atención. Diferenciar entre la realidad y la máscara, escuchar los gritos de los sordos. Cerrar los ojos y entender igual, me permití odiar el egoísmo puro.

Encontré a una joven que no comprendió que no era más que un mono corriendo en círculos sobre la mano de Dios y me encuentro sonriendo antes sus lágrimas maquilladas. Me enseñaste a mentir sobre tus verdades, descubrí que no necesito mirar dos veces para descubrir en quien confiar o en quien no.

Me equivoqué un tiempo atrás, ahora, sé que la verdad no siempre se encuentra en las mentes de aquellos que, normalmente, parecen los más fáciles de confiar.

No será el tiempo transcurrido ni las memorias que se borran, si no de la experiencia más pequeña que va quedando levemente en mi cabeza, formándose en sabiduría y verdad.

Verdades que no me pueden quitar. Amor que me diste para regalar.

Y estúpido es tu cabeza por ser tan sabia, transmitís algo inexplicable con palabras poéticas o rarezas literarias.

Hoy puedo morir y renacer en tus brazos de nuevo.
Creo que existe una fina linea que separa lo que es bueno de lo malo
Lo que debe hacerse y lo que esta mal
Lo que se debe amar, lo que se debe odiar
Pero cada tanto me pregunto
¿Quién dibuja esa linea?
Inquebrantable, sin siquiera temblar.
Sosteniendo sólamente su orgullo.
Buscando desesperadamente una sonrisa.
El amor es el encuentro.
La separación no es más que una pieza de ropa transparente.

Osorezan Revoir

Hay algunas personas que me dan ganas de contarles la historia de la tortuga y la liebre. Todos saben que el segundo es más rápido, pero la tortuga nunca paró, siempre siguió intentando. La liebre, demasiado confiada, no se dio cuenta que por ir tan rápido se cansó muy temprano. Y quien, lento pero seguro, iba detrás la pasó.

Si por ir tan rápido me voy a cansar, prefiero seguir yendo con mis cortos pasos

Y así llegar primera a la meta.
Hey!
¿Nunca te pasó que sentiste como si nadie estuviera a tu favor?
Como si todos estuvieran en tu contra
Porque hay veces que las opiniones son diferentes
Y la tuya es la más rara
Puede que sea la decisión correcta
O el pensamiento más lógico
Pero, igualmente, nadie llega a comprenderlo
Y por eso todos piensas que vos estas mal
(pese a que así no lo sea)
Y vos te reís por la estupidez ajena.

A mi me esta pasando eso
Pero no voy a cambiar mi decisión
Porque si el mundo esta en mi contra
Que cambie el mundo.
El mundo hoy en día pide alagos, dale una verdad y vas a ser acusado de envidioso y cruel. Para poder ser una buena persona, hay que perder honestidad.

Ya no me aguanto este mundo.

Por suerte, logré viajar hacia otro mundo donde la verdad contamina y las mentiras son manchadas con miradas de desprecio y malestar. Pero eso no evita que tenga que volver a este mundo idiota y egoista.

Cuando este mundo descubra la idioteces que comente, se quedará solo, ya que la gente descubrirá los otros mundos donde va a ser (inevitablemente) feliz.

Y descubrirá que hay que empezar a decir la verdad.
Caminas de manera estable por los pasillos, con la mirada siempre al frente. Los que se encuentran a tus costados se quedan petrificados con miedo de verte a los ojos, sin poder respirar ante tu autoridad. Sin embargo, vos no evitas girar levemente la cabeza y sonreírles un poco, sacándoles un suspiro.

Inclusive tus movimientos cuando te sentas en ese cómodo sillón son suaves, delicados, precisos, perfectos. Hidalgo, con solo sentir tu presencia uno empieza a temblar, temeroso de quedar demasiado en el piso.

Me hablas con calma, con las palabras justas y necesarias. Ni una palabra más, ni una menos. Sonreís cuando es necesario, reís con sutileza y hablas pausado para que entienda. Es fácil escucharte, con esa voz que parece música, contarme esas lecciones que de la profesora no pude entender y de vos todo parece fácil.

No solo demostrás inteligencia, si no audacia y una increible experiencia en lo que llaman vida. Podes saber más que una enciclopedia y describir mejor que un diccionario. Tu personalidad lo demuestra, tu postura lo asegura y tu mirada lo afirma.

Y es ahí cuando me pregunto, ¿cómo hacen los hombres como vos, los que mueren de pie?
Tu ignorancia duele más que tener que dar mil perdones
Quisiera que la fuerza de mi autoestima fuera más,
aunque sea un poco
Y así poder llegar hasta el punto de enamorarte
Decirte lo que pienso, eso sería fantástico
Si no fuera porque evitar el dolor se volvió lo primordial
Mierda por la inseguridad
Solo pido un milagro y algo más que dar.
Porque las palabras bonitas y las frases bien armadas no significan que el escritor sea un buen pensador,
solo significa que tiene talento.

(que me encantaría tener)
Extraño que una farsa domine más las fantasías de las personas que la verdad. Como quisiera que alguien sensato pudiera gritar y aclarar la realidad.

Como quisiera que alguien me dijera que esto no es más que una fantasía.
Che, che, che.
Contame un chisme.
Y yo te cantaré esta historia de amor.
Que empezó con un hombre tímido.
Y una mujer sin sueños.
Esta historia donde el dolor no se ve,
Las lágrimas no se sienten.
Donde todo es verdad.
Y el final feliz no es donde todo termina.
Una maravillosa historia donde todo parece tan bueno.
Que la felicidad se transforma.
Y al ver la realidad.
Uno descubre que se tiene que poner a escribir.
Si supieras lo que es el dolor, si de verdad supieras lo que es sufrir. Si hubieras sentido tu cuerpo desespedasarse y, a pesar de que intentes unirlo, sientas un agujero en el centro. Si supieras lo que es que te quiten el corazón, si supieras lo que es llorar sin poder parar, si supieras lo que es no poder sonreir aunque sea falsamente. Si supieras lo que es el dolor.

¿Cuándo sufriste el dolor? Me diras que sabes, me contaras tu vida y, aunque detalle no se te escape, no podré sorprenderme. He vivido mil vidas sin saberlo y he recorrido caminos que todavía no han sido descubiertos. No hables, no grites, no desesperes. Todavía te falta.

Y hablas de experiencia como si fueran simples garabatos, cuando ni tu mismo entiendes las obras de arte de quien te esta hablando. Y ya te encuentras agitado de tanto hablar, aunque no hayas dicho nada.

Te contaré de agonía, te mostraré el verdadero tormento con una mirada. Veras que abrazarse a uno mismo no ayudará, como si necesitaras unirte más y más. Te faltará el aire debido a las lágrimas, te dolerá la cabeza de pensar en lo que pudo haber pasado.

Y mediante mis ojos comprenderas que el dolor tuyo no sobrepasa mis miles de años de sufrimiento.
El colectivo salía a las ocho, por lo que a las siete y media ya debía estar en la salida.

Sin embargo, a eso de las seis y pico, con mi madre y yo decidimos que no nos haría mal una última caminata por la playa. Creyendo que el contaminado aire de la ciudad me haría mejor, mi familia buscó trabajo y hogar en la poblada ciudad de Buenos Aires, dejando de lado mis amadas playas de arena no tan blanca, pero agradable para los pies.

Siempre amé esta playa, es el lugar donde nací y me crié. Los asfaltados caminos de la capital me hacen sentir fuera de mi lugar, no es mi hogar. Pero, a pesar de todo, no puedo evitar esto.

Con pocas palabras, pude convencer a mi madre que me dejara caminar solo por las playas cubiertas de caracoles y una que otra comida de los visitantes que pasaron la tarde por aquí.

Caminé hasta llegar a un paradero que me era conocido. Recordé cuando solía caminar con ella por las rocas, y mirar el sol ocultarse por el oeste, reflejandose en el mar. Después recordé otro día, un día en que su alegría era inmensa ya que hacía calor y podía meterse al mar. Yo la miraba desde lejos, cansado de tanto caminar.

Sin saber como, empecé a correr más y más rápido. Sabía que me estaba alejando de mi madre, pero esos recuerdos me hacían tener una adrenalina que se me hacía imposible estar tranquilo. Era extraño como el recuerdo de esa sonrisa haga que mis piernas corrieran más rápido, y que mis ojos se empiezaran a nublar.

Recordé como me llamaba con las manos, comentando que el agua estaba cristalina y caliente. Ninguno de los dos se dio cuenta, entre tanto terreno paradisiaco, que el salvavidas recomendaba no meterse porque el agua llevaba mucho.

Ella tampoco lo notó. Y menos notó cuando ya se había alejado mucho.

Al ver que ella no estaba a mi vista, metí los pies y, de apoco, todo el cuerpo en el mar. Grité su nombre, y ella me respondía entrecortadamente desde lo más hondo del mar.

Seguí corriendo, mientras mis pasos quedaban marcados en la arena, por esas playas que me hacían acordar de ese tormentoso día. Ya ni podía mirar, no sabía si eran las lágrimas o el recuerdo vivo en mi mente.

Ella gritando, el guardavidas intentando llegar lo más hondo posible, las mujeres gritando, los niños llorando.

Ella ahogandose.

Ya ni hacía pie cuando llegué donde estaba ella. Tampoco podía mirar, entre el agua salada y el llanto inevitable.

Era tarde.

Y los recuerdos de ese día no me hacían pensar. Ya cuando mis músculos no dieron más (de tanto correr o de tanto trauma) quedé quieto donde estaba, mirando el mar.

Avancé lentamente, mojandome las zapatillas, las medias y luego los pantalones. Grité su nombre un par de veces. Sin respuesta, y aunque fuera imposible que la hubiera, grité de nuevo. Y grité, y grité.

Y me hundí más en el mar.

Y por fin escuché respuesta.
Siento que tanto las pesadillas o los sueños estan sobreestimados. Es decir, uno puede pensar en un futuro luminoso o, quizás, ser más pesimista y pensar en las caídas que uno sufrirá en la vida.

Sin embargo, el futuro que nos depara no está escrito, por lo que los sueños son irrelevantes en la vida.

No hablo de los planes que lleguemos a tener, si no aquellas imágenes un tanto borrosas que solemos tener cuando cerramos los ojos a la noche o cuando la lección de economía se nos vuelve aburrida.

Los sueños, generalmente, nos muestran una realidad que no existe, una fantasía que no llegará a ser más que un cuento. Por eso odio los sueños, porque sé que nunca se van a volver realidad.

(Y por eso odio soñar con vos)

Al cambio, amo las pesadillas. Ellas son sueños, vistos desde un punto de vista negativo aunque, a pesar de que nos pueden dar escalofríos o nos hacen pegar unos lindos gritos o llandos, me encantan.

Porque me hacen ver lo lindo que es la realidad.
Con alas robadas no se puede volar
El viento sopla suavemente, refrescando luego de duros días de trabajos. El olor a diferentes flores que no sabré nombrar se siente a medida que uno camina por las calles solitarias y calmas de Buenos Aires.

Se ve una niña correr a lo lejos, sonriendo por felicidad pura mientras llamaba a su madre, quien no tardaba en llegar a los pequeños brazos de su niña.

Por otro lado se podía ver al diarierio, un sabio anciano que conoce de las noticias de ayer, de hoy y las que posiblemente salgan mañana. Él aconsejaba a una joven estudiante de medicina sobre la mejor revista de moda para comprar.

A la cuadra y media se podía ver a los entusiastas chicos del lavadero de autos, que de ves en cuando, cada tanto, se olvidaban de su tarea y jugaban con las mangueras. Siempre riendo, demostraban que hasta en el trabajo uno puede conseguir algo divertido que hacer.

Si caminabas un poco más se podía encontrar a los pobres necesitados, sin casa y con poca comida. A pesar de todo, se los veía brindar con un poco de agua que habían recibido de un maravilloso donador. Brindaban por salud, amor y trabajo.

Después se podía ver a los adolecentes (que ya se creían grandes) salir del colegio. A pesar de lo exhausto que había sido el día, no evitaban hablar entre sí sobre el último chisme o liberarse de las tareas.

Allí se puede ver la felicidad que parece existir, la paz.

Parece la calma antes de la tormenta... y no se siente bien.
Agonía y tristeza pueden transformarse en el peor de los pecados si caen sobre los cuerpos de aquellos que no tienen fortaleza suficiente para aguantarlos. Por más que sus armas sean hechas por los mejores especialistas, el corazón no se lo puede proteger.

Por más que parezca que algunos crean que lograron fortalecerlo con tinta negra, el dolor que recorre por nuestras venas lo pueden desteñir.

Recorrer tierras lejanas montando los animales de jóvenes caballeros de armadura blanca, que caen tras las flechas de un cupido con los ojos vendados y los enamoras del Laurel.

Confiar en que el amor no dolerá será la peor desdicha.

Por eso confiar puede volverse peligroso, por eso hay que experimentar y tener certera. Por eso se necesita tener experiencia y vivir, cada uno de los momentos que la vida nos ofrece.

Y asi poder susurrar cultas palabras en los oídos de los sabios.
Quisiera navegar por el pacífico en un velero de papel, recorrer por todo Canadá a pie, andar por la muralla china en bicicleta.

Quisiera escribir en el cemento de una calle de Nueva York y balancearme entre los límites de Francia y España. Manejar un fitito a gas y enamorar a un cantante.

Quisiera tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol. Quisiera que la televisión no comente, explique, lo que yo haga.

Quisiera dejar mi marca en el mundo.